Una noche de San Juan tres hermanas llamadas Marías, estaban observando las estrellas que por alguna razón esa noche estaban muy bajas y brillantes. No se sabe por que extraño impulso decidieron meterse en la laguna para no volver a salir. Desde entonces todas las noches de San Juan, a aquel que consiga llevar andando un vaso de agua sin que se le derrame una gota, las tres Marías se les aparecen para bailarle una danza y concederle un deseo.
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